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La impresionante transformación del mercado inmobiliario en Santiago de Chile

Escrito por Francisco Rocha | 12-mar-2018 15:35:34

 

A pesar de que en el año 2016 el mercado inmobiliario chileno sufrió un leve remezón, su estatus económico y buena trayectoria institucional permitió que pronto repuntara tal como lo menciona en uno de sus últimos informes la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), que avala el crecimiento sostenido de las inversiones con sus respectivos retornos.

 

Con este panorama las grandes inmobiliarias vuelven a confiar, al constatar que en 2018 se proyecta un promedio de ventas que van por sobre las 50,000 unidades, elevando el crecimiento anual del mercado en un 2,4%. Al respecto, solo queda pulir pequeños detalles que afectan a los inversores y que son los problemas con los permisos de construcción, algo que sin ser un asunto grave debe ser revisado en una ciudad como Santiago, en pleno proceso de transformación que busca además ajustar su marco regulador para beneficio de los interesados.

 

Aumenta la venta de departamentos y baja la venta de casas

 

Algo que ha llamado la atención es el cambio que ha tenido la preferencia de los consumidores del mercado inmobiliario de Santiago. En el último periodo se ha registrado un aumento de un 34% en la venta de departamentos mientras que la de casas ha bajado un 16%.

 

Esto se explica por la densidad poblacional de la ciudad, donde los individuos prefieren espacios reducidos o cercanos a sus trabajos, características que los departamentos ofrecen con mucha mejor eficacia que las casas, habitualmente más grandes y ubicadas en barrios residenciales alejados de los grandes centros de negocios. Aun así la CChC apunta los datos como positivos, dejando claro que lo que se experimenta en la ciudad es una recuperación ajustada también a la mejora del mercado nacional.

 

La participación del sector inmobiliario en Santiago de Chile también ha sufrido cambios ya que comunas como Estación Central, San Miguel o Puente Alto aumentan sus porcentajes de venta de casas, pero son superadas por comunas de mayor poder adquisitivo como son Lo Barnechea y Las Condes. Lo que indica que la preferencia general se inclina aún por los sectores acomodados que representan también el estatus de desarrollo del individuo, algo que parece estar presente en la mentalidad de los nuevos compradores.

 

El tiempo promedio que demora en agotarse la oferta de mercado inmobiliario en Santiago es de 23 meses lo que augura aún mejores expectativas para este 2018 en donde ya se ha proyectado un crecimiento en la demanda, según los datos que aporta la propia Cámara Chilena de la Construcción.

 

Más arriendos y más competitividad en los precios

 

Un factor importante a tener en cuenta es el cambio de hábito de los santiaguinos que aparecen buscar cada vez más arriendos, lo que impulsa un fuerte movimiento en ese nicho produciendo además, una puja de precios más atractiva para los inversionistas.

 

Este cambio se produce por causas muy parecidas a las del aumento de compras de departamentos y que son de creciente importancia de los centros de negocios en la ciudad, que al tener mucha más actividad atraen a trabajadores que están más dispuestos a vivir cerca de sus empleos para así amortizar los costos asociados.

 

Otra de las variables a considerar en el aumento de arriendos es el cambio demográfico que ha sufrido la ciudad. La gran parte de la población es soltera, lo que reduce el promedio de habitantes por vivienda, justificándose el aumento de arriendos de departamentos que cumplen de forma más adecuada con las necesidades de familias más pequeñas, personas solteras y/o separadas, así como la llegada de un gran número de extranjeros atraídos por la estabilidad económica y social que Chile ofrece.

 

La impresionante transformación del mercado inmobiliario en Santiago de Chile es una realidad y da vida a los inversionistas de bienes raíces que observan además la preocupación de un estado que hace un esfuerzo por abrir puertas y mejorar el ambiente, con un Banco Central que ha mantenido la tasa de interés en un 2,5%.

 

Visto así, el panorama para 2018 es alentador para empresarios y también para los habitantes de la ciudad que despiertan y empiezan a agitar con intensidad los porcentajes que como dados lanzados sobre la mesa ofrecen números positivos y atractivos.